Descubre las maravillas de Yoghurt y el Aceite de Amendras
Descubre la belleza de tu piel, con las maravillas del yoghurt y aceite de almendras.
Su frmula captura la esencia de sus humectantes y aceite de almendras de origen 100% natural.
Enriquecida con BEAUPLEX TM, complejo de vitaminas E, C, B3, B5 & B6, para una piel deliciosamente humectada.
Es una excelente alternativa para poder cuidar el rostro de manera natural
El Yoghurt es una excelente alternativa para poder cuidar el rostro de manera natural. Diferentes culturas lo han usado, no sólo por una cuestión estética, sino por salud para evitar que se acumulen bacterias en la piel. Su textura y facilidad en la aplicación sirven como un tratamiento relajante que puede ser ideal para un extenuante día de trabajo o estudio. Es ideal para antes de una buena ducha o como preámbulo para irse a dormir.
Puede hacer que la piel se vea radiante
El Yoghurt puede ayudar a que tu piel se vea radiante y de paso previene la resequedad debido a que puede funcionar como producto de limpieza por tener cualidades antibacterianas que son útiles para puntos negros y poros obstruidos. Aplicarlo con regularidad no sólo genera una experiencia saludable... también genera una sensación de frescura.
Ayuda a evitar las arrugas de manera natural y económica
Las arrugas se pueden evitar de manera natural y económica. El Yoghurt contiene ácido láctico, lo cuál hace que la piel suavice y humecte ayudando a evitar las arrugas. El modo de aplicación es muy sencillo: lo único que se necesita es esparcirlo por toda la cara y después de 20 minutos rociar un poco de agua tibia. Después de este procedimiento es importante remover la mascarilla con agua para luego darse cuenta que los resultados saltan a la vista.
Ayuda a recuperar a la piel
El yoghurt no sólo hidrata y refresca, también ayuda a recuperar a la piel posibles efectos dañinos derivados de estar mucho tiempo expuesta al sol. Aplicarlo rendido en agua ayuda a que la piel se rehidrate debido a las grasas naturales que contiene. Es ideal para evitar esas incómodas bronceadas que dejan algunas peladuras. Lo más interesante es que es una forma de cuidarse sin recurrir a químicos.
Personas con sensibilidad al ácido láctico
El Yoghurt trae inmensos beneficios para aquellas, sin embargo puede haber mujeres que al usarlo sientan una incomodidad o algún tipo de picazón. Si esto sucede, se puede remover con agua rápidamente a modo de prevención. Aunque no es frecuente, este tipo de situaciones pasan porque algunas personas son sensibles al ácido láctico que contiene.
Ideal para una piel suave y radiante
La piel es el vestido que nos comunica con el mundo, por eso es conveniente mantenerla radiante y bella. El aceite de almendra contiene vitamina D por eso es ideal para mantener la piel suave y tersa. Aplicarse un baño de almendra con regularidad hace que la piel luzca joven a pesar del paso del tiempo. La suavidad de este ingrediente natural también tiene un efecto relajante que puede complementar la sensación de tranquilidad que se produce después del baño.
Sirve de relajación
El aceite de almendra sirve para relajarse después de vivir los clásicos momentos de estrés que pueden llegar a perturbar el día. Si el trabajo estuvo pesado y la tensión hace que alguna parte del cuerpo se sienta adolorida, es bueno contar con este ingrediente porque suaviza la zona afectada, generando un efecto relajante que, aunque puede conseguirse con otros productos, no son 100% naturales.
Puede ser utilizado como aromaterapia
El aceite de almendra no sólo es relajante por la sensación placentera que produce al ponerlo en contacto con la piel. Por sus características es usado también en aromaterapia ya sea como aceite portador o para diluir aceites esenciales. Su olor produce una sensación de frescura para calmar el estrés y la ansiedad. Afronta el día a día con total tranquilidad de manera natural y sin compuestos ni químicos.
Una piel humectada naturalmente
Cualquier mujer puede tener una piel sana y, sobre todo, humectada. Solo se necesita un mínimo de voluntad, pues la misma naturaleza se encarga de ofrecer los ingredientes, que bien empleados, pueden contribuir para tener un cutis envidiable. Un ejemplo es aplastar un pedazo de manzana y calentarla con un poquito de leche para luego agregarle una cucharada de miel de abejas. Dejar mezcla de 20 a 30 minutos en el rostro y luego retirar con agua tibia. Si se toma como un hábito, los resultados saltarán a la vista.
Consulta siempre a tu dermatólogo. Los consejos aquí mostrados, son únicamente recomendaciones por lo que los resultados pueden variar.
Mascarilla sí, pero en rostro limpio
Por pereza o por afán, muchas mujeres se aplican mascarillas sin lavarse antes el rostro con agua y jabón. Esto puede hacer que la piel no consiga los beneficios que se buscan porque los poros están tapados. Por eso es importante no solo tener la piel limpia sino exfoliada con productos que penetren las capas más profundas del cutis. Una forma natural de realizar limpiar los poros es aplicarse avena con leche o yoghurt.
Consulta siempre a tu dermatólogo. Los consejos aquí mostrados, son únicamente recomendaciones por lo que los resultados pueden variar.
Adiós a la piel reseca
Las pieles resecas deben usar constantemente humectantes que ayuden a revitalizarse. De esta manera se mantendrá suave y elástica haciendo que el proceso de envejecimiento sea más lento. Es recomendable que el humectante que se use sea más grasoso que cremoso ya que los segundos contienen más agentes preservantes.
Consulta siempre a tu dermatólogo. Los consejos aquí mostrados, son únicamente recomendaciones por lo que los resultados pueden variar.
Mascarillas según tus necesidades
No existe una fórmula estándar para la utilización de mascarillas en todas las pieles. Pero las más secas deberían usar mascarillas humectantes e hidratantes entres dos o tres veces por semana. Si la piel, en cambio, se encuentra en perfectas condiciones, se debe lavar el rostro a diario con agua y un jabón de ingredientes naturales para evitar que a futuro la piel se resienta. Es importante ayudar a prevenir para evitar las marcas del paso del tiempo.
Consulta siempre a tu dermatólogo. Los consejos aquí mostrados, son únicamente recomendaciones por lo que los resultados pueden variar.
Humectación con té verde.
Las propiedades antioxidantes del té verde, unidas a otros ingredientes, pueden hacer que la piel se vea radiante. Por ejemplo, si se mezcla con un tallo de aloe vera, una cucharada de infusión de manzanilla y un pepino; se mejorará la lozanía del rostro debido a que se verá más humectado. Esta infusión que se debe preparar en licuadora para evitar grumos, es recomendable que se aplique durante 20 minutos y luego sea retirada con agua tibia. Además de proteger la piel, generará una sensación de frescura que se prolongará durante todo el día.
Consulta siempre a tu dermatólogo. Los consejos aquí mostrados, son únicamente recomendaciones por lo que los resultados pueden variar.
Los aceites del aguacate generan frescura en la piel
Por su gran cantidad de aceites naturales, el aguacate es una de las frutas más recomendables para revitalizar los cutis secos. Solo basta con tomar media parte de esta fruta para hacer un puré y mezclarlo con una cucharadita de miel y otra de aceite de oliva. Es ideal esparcir en la piel que se pretende humectar durante 20 minutos para luego retirar con agua tibia. Si se hace este procedimiento dos veces a la semana se pueden optimizar los resultados esperados.
Consulta siempre a tu dermatólogo. Los consejos aquí mostrados, son únicamente recomendaciones por lo que los resultados pueden variar.
Una piel humectada con coco
El coco rallado es de gran utilidad para tener una piel radiante y suave. Una cucharada de esta fruta, mezclada con dos de yogur natural y cinco gotas de Aceite de Almendras son un tratamiento ideal para ayudar a prevenir el envejecimiento y darle una apariencia más fresca al cutis. Esta truco de belleza se puede aplicar en las partes del cuerpo y la cara que se vean más afectadas por la resequedad en un espacio de 15 a 20 minutos, dos veces a la semana.
Consulta siempre a tu dermatólogo. Los consejos aquí mostrados, son únicamente recomendaciones por lo que los resultados pueden variar.
Tonificar la piel con miel
Para tonificar no se necesitan grandes tratamientos. Se puede tener una piel radiante y bella con una sencilla mascarilla compuesta por miel de abejas y dos cucharas de loción de hammamelis. La idea es poner los dos ingredientes en un frasco y batirlo con fuerza hasta que se fundan totalmente. La aplicación se puede hacer diaria y es removible con un poco de agua fría.
Consulta siempre a tu dermatólogo. Los consejos aquí mostrados, son únicamente recomendaciones por lo que los resultados pueden variar.
La temperatura es importante
Si la idea es tener una experiencia relajante en el baño, lo primero que se debe tener en cuenta es la temperatura del agua con la que te vas a bañar. Lo recomendable es que se encuentre entre los 29 y 38 grados porque te servirá para desentumecer músculos y aliviar contracturas en la columna o cervicales. Una temperatura más alta puede hacer que la piel se arrugue o se deshidrate.
Un baño según tu cuerpo
Cada cuerpo tiene características diferentes y lo que funciona para unos puede que no funcione para otros. Por ejemplo, si eres una persona que tiene problemas de circulación es importante pensar en prepararse un baño con agua templada que funcione como revitalizador y evitar las duchas a altas temperaturas.
El mundo no importa, importa como te sientes
La idea es que el baño sirva para combatir el estrés y los problemas del día a día por eso es importante contar con por lo menos media hora para olvidarse de todo y dejar a un lado el móvil, el portátiles o el televisor. A cambio de eso puedes ingresar a la ducha y poner una música suave o una iluminación natural a base de velas que cambien tu rutina y que te ayuden a poner la mente en blanco mientras te relajas.
Los momentos del baño
Para que el baño relajante sea realmente efectivo es bueno que durante los primeros cinco minutos no realices ninguna acción para dejar la mente en blanco, después puedes realizar un masaje relajante por todo el cuerpo con un guante de crina en dirección al corazón y luego hacerte un baño con agua fría. ¡La sensación no solo será relajante sino que te sentirás estimulada para seguir con tu día!
El laurel, un buen aliado
El laurel, por sus propiedades aromáticas, puede hacer que la experiencia en el baño sea mejor de lo habitual. Ocho hojas de esta planta picadas y dejadas a reposar durante media hora en medio litro de agua, pueden cambiar la rutina haciendo que el estrés y las tenciones se vayan. La sensación de frescura te va a quedar todo el día o te proporcionará un buen sueño si lo haces antes de acostarte.
La mejor terapia es bañarse en pareja
Tal vez la fórmula más efectiva para relajarse es bañarse en pareja porque sube el autoestima y fortalece la confianza mutua. Lo ideal es realizarlo en un horario en el cual no se sufran interrupciones y se puedan evitar las tensiones externas para que todo se centre en vivir una experiencia única al lado de la persona que se ama.
La sensación del baño al vapor
Para mejorar la circulación puedes realizar un baño al vapor. Es ideal para personas con reumatismo, gota, neuralgia, nefritis crónica, infecciones y migraña. Si estás embarazada, tienes problemas cardiacos o presión arterial alta es mejor evitarlo. Este baño funciona perfecto para mejorar las condiciones de la piel porque abre los poros.
La importancia del ambiente
Para que un baño sea relajante no solo es importante la manera en que te vas a bañar, también cuenta la manera en que está arreglado el lugar. Es bueno contar con un lugar claro que dé luminosidad sobre todo si no tiene ventana al exterior. Esto evitará utilizar luces artificiales que vayan en contra del ambiente natural y de desconexión que estás buscando.
Contar con velas es una buena opción
Si la idea es generar una atmósfera por medio de la iluminación, lo ideal es tener velas. Son perfectas para generar un ambiente romántico si estás acompañado o relajante si se te bañas individualmente. Esto, acompañado de accesorios divertidos como jabones y toallas coloridas hacen que se cambie la rutina y se genere una experiencia totalmente distinta estimulando a pensar en cosas totalmente distintas a las habituales.